¿Cómo hacer dieta?

¿Cómo hacer dieta? ¿Cuál es el secreto?

No, si yo ya “sé lo que hay que hacer” pero no soy capaz.

Cuántas veces habré escuchado esta frase.

Probablemente te preguntes cómo lo hacemos.

Como podemos ser capaces de comer siempre sano, ir a entrenar con ganas… y de hacer cualquier otra cosa.

Mucha gente piensa que la gente que lleva una vida saludable es una especie de super humano que nunca tiene tentaciones ni cae en ellas.

Y la verdad es que eso no es así.

La adherencia a la dieta y el ejercicio: clave del éxito.

Los estudios científicos están genial, en algo deben basarse las recomendaciones que se dan en consulta.

Pero muchas veces se nos olvida que tratamos con personas.

Sí, personas de carne y hueso.

De esas que pueden tener un mal día, una mala relación con la comida, un entorno nada favorable o muchos problemas en el día a día para poder llevar lo que conocemos como “la dieta perfecta”.

Aunque, qué narices digo, eso no existe.

Objetivos estéticos vs. de salud o rendimiento.

Tener un objetivo estético es una de las opciones más comunes para las personas que desean comenzar una vida saludable.

Sin embargo, este puede no ser el definitivo.

Me explico: puede ser que a algunas personas, no todas, tener un objetivo estético les suponga:

  • Cierta obsesión por “tener x cuerpo” o “pesar x kilos”.
  • Pesocentrismo, en lugar de centrarse en su propia salud.
  • Sentimiento de inferioridad por no ser capaz de alcanzar objetivos demasiado ambiciosos.
  • Problemas con la relación de la comida, al sentir que es la culpable de sus problemas.

Sin embargo, cuando nuestro objetivo y preocupación es mejorar la salud o, incluso el rendimiento deportivo:

  • La atención pasa del físico a otros puntos como puede ser sentirse mejor, más ágil.
  • Disfrutar del proceso es más sencillo, ya que buscamos esto desde el autocuidado, no desde la imposición por desear un tipo de cuerpo.
  • El rendimiento pasa a un nivel superior, restándole importancia a que se nos marquen o no los abdominales.

Es decir, en lugar de sentirnos insuficientes por no lograr el físico deseado o el peso “perfecto” la visión del ejercicio y la alimentación saludable cambia. Pasa a ser por autocuidado, por amor propio, en lugar de por necesitar mejorar nuestro físico para mejorar nuestra validez como personas.

No me malinterpretéis, no estoy nada en contra de los objetivos estéticos, simplemente me parece que otro tipo de objetivos como pueden ser de salud o de rendimiento traen consigo menos obsesiones y problemas.

Adáptalo a ti.

Por mucho que comas y entrenes como Jennifer López, no vas a ser ella.

Así que come y entrena como más te guste a ti (siempre que sea saludable) y tendrás así la mejor versión de ti, una versión saludable, que es lo que buscas.

Disfruta de:

  • Comer de manera saludable, haciendo tus recetas favoritas en versión saludable o disfrutando de recetas nuevas.
  • Entrenar como más te guste a ti: haz un deporte que practiques con ganas, que te haga feliz y no sufras.

Hay otros múltiples beneficios de la vida saludable que nada tienen que ver con el físico como pueden ser dormir bien, no tener molestias o poder llevar una vida activa y saludable y salir cada día a caminar tranquilamente.

Esto se encuentra cuando tu alimentación está adaptada a tus valores, a tu forma de ser y a tu vida.

Y el deporte que realizas te gusta y te motiva a superarte cada día.

Puedes probar un montón de deportes hasta encontrar el que te guste: yo he hecho natación, baloncesto, patinaje, spinning, musculación, yoga, simplemente caminar… lo que hago ahora mismo es CrossFit y me parece lo más maravilloso del mundo.

Pero A MI, a lo mejor a ti te funciona otra cosa, ¡te animo a encontrarlo!

Con la alimentación me ocurre lo mismo:  siempre he comido muy mal, comencé a preocuparme por mi estética y a contar calorías, lo que llegó incluso a obsesionarme un poco por lo que dejé de hacerlo.

Después, comencé a introducir verduras y vegetales en mi alimentación, lo que llevó a la concienciación sobre la explotación animal y desarrollar una opinión propia que me ha llevado a seguir una dieta vegetariana. No cuento calorías aunque suelo tratar de aportar bastante proteína para mantener mi masa muscular, que me parece uno de los parámetros de salud más importantes.

El secreto.

¡Lo siento! No hay secretos ni trucos, simplemente cambiar tu estilo de vida.

Este debe ser una forma de autocuidado, no debe hacernos sentir mal, agobiarnos o producir sufrimiento, porque hay muchas cosas en la vida que nos hacen sufrir.

Entonces, ¿cómo conseguir hacer dieta? Es sencillo: disfrutándola.

Sin más, disfrutar del tipo de alimentación que estás llevando y del ejercicio físico. No sufriendo.

Confiar en un profesional.

Confiar en un profesional puede ser una de las decisiones más acertadas y difíciles que debes tomar en este camino.

El profesional deberá adaptar la alimentación y el ejercicio a tus preferencias, siempre buscando la salud pero sin imponer alimentos, dándote opciones y no obligándote a consumir cosas que no te gustan.

Yo, en consulta, trabajo mediante la educación nutricional, dando opciones y recursos, no tratando de modificar tus preferencias sino adaptar el plan a las mismas.

Un plan que no tiene en cuenta a la persona que lo realiza es un plan destinado al fracaso.

Porque hay que disfrutar de todo el camino y no centrarse únicamente en llegar al destino lo más rápido posible.

Porque si disfrutas del camino, puedes llegar perfectamente a tu destino casi sin darte cuenta.

Alcanzar un estilo de vida saludable no es una carrera para ver quien llega más rápido, sino un camino que debe recorrerse de la mano del autocuidado, la paz y la tranquilidad.

¡Y hasta aquí el post! Recuerda que en instagram comparto diariamente contenido e ideas de comidas, entrenamientos, etc. ¡Nos vemos por allí!

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