Beneficios del selenio para la salud

El selenio es un oligoelemento esencial, es decir, debemos ingerirlo en nuestra alimentación para así poder mantener adecuadamente la salud.

Pero como ocurre con todo, es un elemento que puede producir diversos problemas de salud por defecto y también por exceso.

¿Cuáles son las funciones del selenio en el organismo?

Este oligoelemento presenta funciones esenciales para el cuerpo humano, como por ejemplo, las descritas a continuación:

  • Centro activo de la glutatión peroxidasa: esta enzima tiene como función principal proteger a las células del daño oxidativo que produce nuestro propio organismo de manera endógena. La encontramos en la sangre, el hígado, el tracto gastrointestinal, el epidídimo y el epitelio olfativo. Es decir, es principalmente antioxidante.
  • Yodotironina desyodasa: la hormona T3 es la forma activa de las hormonas tiroideas. Su precursora es la T4, que es la forma en la que se almacena.
  • Colabora en el metabolismo de los peróxidos lipídicos.
  • Formación de seleniocisteína: se trata de un aminoácido fundamental para la modulación del daño celular y del ADN. Además, también es el centro de varias enzimas.

    funciones del selenio en el organismo

¿A qué se traduce esto? ¿Cuáles son los riesgos del déficit de selenio?

Primero, debemos dejar claro que el déficit de selenio es algo raro en dietas occidentales, pero podría darse dependiendo de la calidad del suelo donde se cultiven los distintos vegetales consumidos.

El déficit de selenio produce dos enfermedades propiamente dichas, pero son enfermedades endémicas y que no suelen darse en población occidental.

  • Enfermedad de Keshan: es una enfermedad endémica de China, que produjo la muerte de adolescentes y jóvenes por fallo cardíaco, pero logró eliminarse con la suplementación con selenio.
  • Kashin – Beck: es una afección osteoarticular degenerativa endémica de ciertas zonas del Tíbet, donde existe una deficiencia de selenio mucho más acusada de lo que podemos ver en cualquier país europeo, probablemente por la falta del mismo en el suelo. Se produce baja estatura por necrosis de los condrocitos hipertróficos del cartílago articular y de crecimiento del hueso tubular. En distintos estudios se dice que esta afección puede ser producida únicamente por el déficit de selenio o por la implicación de este oligoelemento en el sistema inmune y la acción de ciertas micotoxinas, de las que el cuerpo no es capaz de defenderse.

Estas dos enfermedades se producen cuando encontramos niveles de selenio realmente bajos. Además de las mismas, en occidente, puede aumentar la probabilidad que tenemos de sufrir distintas patologías que se relacionan con niveles bajos de selenio.

  • Cáncer: se ha visto que el déficit de selenio puede aumentar el riesgo de cáncer de colon, recto, próstata, pulmón, vejiga, piel, esófago y estómago. Sin embargo, no está claro que los suplementos de selenio prevengan el cáncer, de forma que puede ser que esto sea debido a varios factores de estilo de vida en conjunto y no solo al déficit de selenio.
  • Enfermedad cardiovascular: se ha observado que los pacientes que acuden a urgencias con algún tipo de afección cardiovascular tienen menores niveles de selenio en sangre, sin embargo hay controversia con la relación entre este y el riesgo cardiovascular, aunque tendría sentido relacionarlos por la función del selenio en las enzimas glutatión peroxidasa.
  • Deterioro cognitivo: los niveles de selenio en sangre disminuyen a medida que la persona envejece. Por este motivo, se está estudiando si estos niveles afectan al deterioro cognitivo. Algunos estudios indican que esto podría ser así, pero otros no encuentran ese vínculo niveles de selenio – memoria.
  • Enfermedad tiroidea: el selenio cumple un papel importante en la función tiroidea. Varios estudios sugieren que mujeres con bajos niveles de selenio y yodo pueden desarrollar problemas de tiroides, pero no está claro si los suplementos pueden reducir el riesgo de enfermedad tiroidea.
consecuencias del déficit de selenio para la salud

Selenio y envejecimiento.

El envejecimiento es el daño celular acumulado en respuesta al estrés asociado al estilo de vida y nos hace vulnerables a distintas patologías.

En la actualidad, sabemos que factores como el estilo de vida y la alimentación pueden reducir este daño celular.

Además, algunos oligoelementos como el selenio, tienen la capacidad de modular la velocidad con la que se acumula el daño celular en el tiempo, por lo que este podría tener potencial para influir en la prevalencia de enfermedades crónicas, gracias a su implicación en la respuesta inmune saludable, la regulación de la inflamación, protección contra algunas formas de cáncer y posible reducción de enfermedades cardiovasculares.

Además, como hemos comentado, es esencial para el correcto funcionamiento de la glutatión peroxidasa, que elimina los radicales libres y tiene funciones en la modulación del ADN, por lo que mantener unos niveles de selenio adecuados puede ayudarnos a eliminar el envejecimiento celular.

Selenio y sistema inmune.

Los niveles adecuados de selenio parecen tener impacto en el genoma de los virus RNA, incluso se ha observado que ciertos virus afectan más a personas con déficit de selenio que a aquellas con estatus normales de este oligoelemento.

Por otro lado, los pacientes con VIH tienen 20 veces más probabilidad de morir por esta enfermedad si sufren déficit de selenio. Es decir, si presentas inmunodepresión podría ser buena idea revisar el estatus de selenio.

Función tiroidea.

La enzima (yodotironina desyodasa) que se encarga de transformar la reserva (T4) en la forma activa (T3) de la hormona es dependiente de selenio.

La recomendación de vigilar el consumo de yodo en personas que presentan algún tipo de problema de tiroides está genial, pero debemos cuidar también el contenido en selenio de la dieta.

¿Cuánto selenio necesito?

Dependerá de la edad, las cantidades están dadas en migrogramos.

  • Bebés hasta 6 meses de edad: 15 mcg (la leche materna cumple los requerimientos de todos los nutrientes en bebés).
  • Bebés de 7 meses a 3 años: 20 mcg.
  • Niños de 4 a 8 años: 30 mcg.
  • Niños de 9 a 13 años: 40 mcg.
  • Adolescentes y adultos: 55 mcg.
  • Embarazadas: 60 mcg.
  • Lactantes: 70 mcg.

Alimentos con selenio.

Los alimentos ricos en selenio son generalmente de origen animal, como pueden ser:

  • Carne de res o de ave: aporta una media de 50 mcg por cada 100 g.
  • Productos lácteos: destaca el requesón, con 30 mcg por cada 100 g.
  • Huevos: 25 mcg por huevo
  • Derivados de cereales: aportan una media de 30 microgramos por cada 100 g.
  • Pescados: aportan una media de 30 mcg por cada 100 g.

Pero, sin duda, la mejor fuente alimentaria de selenio son las nueces de Brasil. Estas contienen una gran cantidad (68 – 91 mcg por unidad), de forma que si seguimos una dieta basada en plantas, su consumo puede ayudarnos a llegar a los requerimientos de selenio diarios.

(Debemos tener en cuenta que estos datos son de unas tablas de composición de alimentos francesas y españolas, si nos fijásemos por ejemplo en las tablas de la USDA encontraríamos niveles diferentes de selenio, ya que los suelos allí son distintos. No obstante, es imposible conocer el contenido exacto de minerales de cada alimento en cada país a no ser que se analice por separado, esto es simplemente una aproximación).

los alimentos ricos en selenio para una alimentación completa

Exceso de Selenio.

Como hemos visto, la mejor fuente alimentaria de selenio son las nueces de Brasil, pero debemos tener cuidado con su ingesta excesiva. Con una nuez de Brasil al día o cada dos días es suficiente para cubrir las necesidades de selenio de cualquier adulto.

El exceso de selenio se daría con las siguientes cantidades:

  • Bebés hasta 6 meses: 45 mcg.
  • Bebés de 7 – 12 meses: 60 mcg.
  • Niños de 1 – 4 años: 90 mcg.
  • Niños de 4 – 8 años: 150 mcg.
  • Niños de 9 – 13 años: 280 mcg.
  • Adultos y adolescentes: 400 mcg.

¿Qué problemas puede producir el exceso de selenio?

  • Aliento a ajo.
  • Náuseas.
  • Erupciones en la piel.
  • Sabor metálico en la boca.
  • Caída de cabello o uñas frágiles.
  • Decoloración de los dientes.
  • Problemas del sistema nervioso central.
  • Otros: dificultad para respirar, temblores, fallo renal, ataques e insuficiencia cardiacos.

Extra: estudio hospital de zaragoza.

Se buscaba determinar los niveles de selenio de la población general. En ningún caso se observaron niveles tan bajos como en la enfermedad de Kashin – Beck pero observaron que en distintos grupos como embarazadas, recién nacidos, personas que acuden a urgencias con infarto de miocardio agudo, pacientes con cáncer de próstata o hemodializados hay menores niveles de selenio que en el grupo control.

En esta investigación destacan lo siguiente:

  • Podemos encontrar déficit de selenio en la población debido a los distintos suelos en los que se cultivan los vegetales.
  • Existen poblaciones deficientes de selenio, de forma que debería seguir estudiándose la clínica y la etiopatogenia de su déficit.

Conclusión.

El selenio es un oligoelemento fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

En dietas carnistas o vegetarianas con alto consumo de lácteos y huevos probablemente no haya que preocuparse por su ingesta.

Sin embargo, en ciertas situaciones como hipotiroidismo o alimentación basada en plantas podemos fijarnos un poco en este mineral.

Lo más sencillo sería tomar 1 nuez de Brasil al día en adultos o cada 2 días en niños mayores de 4 años hasta la adolescencia para asegurar la ingesta mínima y que no nos pasamos de selenio, sobre todo para personas que llevan una dieta basada en plantas o tienen algún tipo de problema con el tiroides (esto debe ser siempre con supervisión médica y contrastando que no interaccione con ningún medicamento consumido por dicho paciente).

Bibliografía

National institute of health: datos sobre el selenio: https://ods.od.nih.gov/pdf/factsheets/Selenium-DatosEnEspanol.pdf

RM Pérez Berian, A. García de Jalón Comet, JF Escanero Marcén. Servicio de bioquímica clínica. Hospital universitario Miguel Servet. Zaragoza. Febrero de 2001. Disponible en web: https://www.elsevier.es/es-revista-reemo-70-pdf-10021839

Erika Mangiapane, Alessandro Pessione. Enrica Pessione. Selenium and selenoproteins: an overview on different biological systems. Università degli studi di Torino. 2014. Disponible en web: https://iris.unito.it/retrieve/handle/2318/147957/22830/Mangiapane%202014%20CPP.pdf

 

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